No todas las películas de terror asustan igual. Algunas van más allá del susto y se convierten en obras que marcan generaciones, redefinen el género y viven para siempre en la memoria colectiva. Estas son las que entraron al olimpo del horror.
Hay películas que te asustan una noche. Y hay películas que te acompañan toda la vida. Las verdaderas películas de culto del terror no solo hacen que te escondas detrás del cojín: cambian para siempre la manera en que ves una ducha, un hotel desierto, un muñeco o una niña que baja las escaleras de espaldas. Este es el salón de la fama del cine de horror.
Nosferatu (1922)
Director: F.W. Murnau | Alemania
Todo empezó aquí. Nosferatu es la primera gran película de terror de la historia, y su origen es tan retorcido como su protagonista. El estudio no pudo obtener los derechos de la novela Drácula de Bram Stoker, así que simplemente cambió los nombres: el conde Drácula se convirtió en el conde Orlok y la palabra “vampiro” pasó a llamarse “Nosferatu”. La viuda de Stoker se enteró, ganó el juicio y ordenó destruir todos los negativos y copias de la película. Las copias distribuidas en el resto del mundo impidieron su desaparición total. Más de cien años después, sigue siendo una de las imágenes más perturbadoras que ha dado el séptimo arte.
Curiosidad: Murnau rodó la película a plena luz del día, siempre pensando en que luego se aplicarían coloraciones y filtros. Las escenas de “noche” más aterradoras fueron filmadas bajo el sol.
Psicosis (1960)
Director: Alfred Hitchcock | EE.UU.
Alfred Hitchcock redefinió el género con Psicosis y rompió todas las reglas narrativas de la época al asesinar a la aparente protagonista a mitad de la cinta. La escena del asesinato en la ducha, montada en 78 planos en apenas 45 segundos, es la secuencia más estudiada en las escuelas de cine del mundo. Con más de seis décadas de vida, Psicosis mantiene una puntuación de 8.5 sobre 10 en IMDb y fue nominada a cuatro premios Óscar, incluyendo Mejor Director para Hitchcock.
Curiosidades:
- Hitchcock filmó Psicosis en blanco y negro por una sola razón: el flujo de sangre en el desagüe. Utilizaron chocolate, cuya densidad es similar a la de la sangre y cuyo color no se notaría en la pantalla.
- Hitchcock cortó en seco la costumbre de entrar a la sala a mitad de la proyección para proteger el secreto del giro central de la trama.
- El guión se basó en la novela homónima de Robert Bloch, quien se inspiró en los crímenes de Ed Gein, un asesino en serie de Wisconsin.
La noche de los muertos vivientes (1968)
Director: George A. Romero | EE.UU.
Antes de Romero no existían los zombis tal como los conocemos hoy. Con un presupuesto mínimo y filmada en blanco y negro, La noche de los muertos vivientes creó un subgénero entero y se convirtió en una feroz alegoría política sobre los miedos de la sociedad norteamericana de finales de los 60. El cine de terror nunca volvió a ser el mismo.
Curiosidad: Romero eligió a un actor afroamericano como protagonista en plena era de los derechos civiles en Estados Unidos, no como declaración política explícita, sino porque era sencillamente el mejor actor disponible. El resultado fue, de todas formas, uno de los gestos más poderosos del cine de la época.
El bebé de Rosemary (1968)
Director: Roman Polanski | EE.UU.
El verdadero horror no siempre viene de afuera. El bebé de Rosemary introdujo el terror psicológico doméstico con una maestría que muy pocas películas han igualado. Una joven queda misteriosamente embarazada y la paranoia por la seguridad de su hijo nonato comienza a consumirla. Considerada una de las obras visuales del terror más influyentes de la historia, fue también un referente para el horror que vendría después.
Curiosidad: Mia Farrow, protagonista de la película, canta en una de las secuencias más recordadas del filme, convirtiendo una simple canción de cuna en uno de los momentos más inquietantes del cine de terror.
El Exorcista (1973)
Director: William Friedkin | EE.UU.
Considerada por críticos y espectadores de todo el mundo como la película de terror más aterradora jamás rodada, El Exorcista narra la posesión demoníaca de Regan MacNeil, una niña de 12 años. La combinación de un realismo perturbador, efectos prácticos que siguen siendo impactantes y una reflexión de fondo sobre la fe y la pérdida de inocencia la convierten en una obra maestra incontestable.
Curiosidades:
- Durante el rodaje ocurrieron hechos tan extraños que se alimentaron rumores de una verdadera “maldición” sobre la producción.
- La actriz Ellen Burstyn sufrió una lesión permanente al ser lanzada a través de la habitación, tirada por una cuerda sujeta a un arnés para dar mayor verosimilitud a la escena.
Halloween (1978)
Director: John Carpenter | EE.UU.
Con un presupuesto de apenas 300,000 dólares, John Carpenter creó el arquetipo del slasher moderno y una de las películas más rentables de la historia del cine independiente. Sin Halloween no existirían sagas como Viernes 13 ni Scream. Su influencia sobre el género es total e incuestionable.
Curiosidades:
- La máscara de Michael Myers es en realidad una máscara de William Shatner, el capitán Kirk de Star Trek, pintada de blanco y con las cuencas de los ojos ligeramente modificadas.
- Jamie Lee Curtis protagoniza la película como homenaje directo a Alfred Hitchcock: su madre, Janet Leigh, fue la protagonista de Psicosis.
Alien: el octavo pasajero (1979)
Director: Ridley Scott | EE.UU./Reino Unido
Alien tomó el terror y lo llevó al espacio exterior con una elegancia y una brutalidad que nadie había visto antes. El diseño de la criatura, obra del artista surrealista H.R. Giger, ganó el Óscar y sigue siendo uno de los diseños de monstruo más perturbadores e influyentes de toda la historia del cine. 42 años después de su estreno, tiene 8.4 sobre 10 en IMDb.
Curiosidad: Ridley Scott deliberadamente ocultó a los actores los detalles de la famosa escena del “chestburster” para capturar en cámara reacciones genuinas de horror. Lo que se ve en pantalla no es actuación.
El Resplandor (1980)
Director: Stanley Kubrick | EE.UU./Reino Unido
Stanley Kubrick tomó la novela de Stephen King y la convirtió en algo completamente diferente y completamente devastador. El Resplandor no necesita oscuridad para aterrorizar, desafiando la regla clásica del género. La imagen de Jack Nicholson asomando por la puerta destrozada con la frase “¡Aquí está Johnny!” es uno de los momentos más icónicos de la historia del cine.
Curiosidades:
- Kubrick rodó la escena de “¡Aquí está Johnny!” más de 120 veces hasta quedar satisfecho.
- Stephen King, autor de la novela original, odiaba esta adaptación. Consideraba que si en el libro Jack Torrance es un hombre que gradualmente pierde la razón, elegir a Jack Nicholson desde el principio desperdiciaba toda la tragedia de su caída.
El Proyecto de la Bruja de Blair (1999)
Director: Daniel Myrick y Eduardo Sánchez | EE.UU.
Rodada con una cámara de mano por apenas 60,000 dólares y presentada al público como “metraje real encontrado”, El Proyecto de la Bruja de Blair recaudó 248 millones de dólares en todo el mundo, convirtiéndose en una de las películas más rentables de la historia del cine. Inventó el subgénero del “found footage” y demostró que el miedo más poderoso es el que no se ve.
Curiosidad: Los tres actores principales fueron enviados al bosque con indicaciones mínimas. El hambre, el cansancio y la desorientación que se ven en pantalla son completamente reales.
El Conjuro (2013)
Director: James Wan | EE.UU.
El terror sobrenatural clásico revivió con El Conjuro, una fórmula que mezcla sustos minuciosamente ejecutados, narrativa sólida y una ambientación escalofriante basada en hechos supuestamente reales. Se convirtió en el punto de partida de uno de los universos cinematográficos de terror más exitosos de los últimos años.
Curiosidad: Lili Taylor, una de las protagonistas, utilizó la cinta El terrorista para prepararse para su personaje, una de las más afectadas por las presencias paranormales que marcan la película.
¿Cuál es tu película de culto favorita?
Desde el silencioso conde Orlok en 1922 hasta los pasillos del hotel Overlook, el cine de terror ha sabido siempre dónde viven nuestros miedos más profundos. Lo mejor de estas películas es que nunca pierden su poder. Da igual cuántas veces las hayas visto: siempre hay algo en ellas que te pone la piel de gallina.
Si aún no has visto alguna de esta lista, este octubre es el momento perfecto.
